Nocturna a Punta Lara

Volvieron los relatos!!!!!! Esta vez de la mano de una nueva compañerita de aventuras…….Gabriela Garese.

Gracias muchas por tan divertida crónica!!!!!

 

El topo y la conjura del vacío

Sábado 18 de enero, 21.10hs., 10 minutos más tarde de lo previsto, por algún par de demorados que nunca faltan jeje!!!, partimos hacia nuestro destino, el “Parador Mis Amigos”, en Río Santiago, con una fuerte impronta gastronómica: los “sanguchitos” de vacío! menú prolijamente organizado por María Laura y Omar, hasta ese momento, apreciado propietario del recreo náutico.

Con gran entusiasmo encaramos el atajo de tierra que va desde la Autopista hasta la vieja estación de trenes del glamoroso balneario de Punta Lara, motivados por la dosis proteica que nos esperaba, objetivo principal de la nocturna para muchos, inclusive para los que, llegado el momento, no se animaron a confesarlo…

Hasta que un simple WhatsAp nos anunció lo peor!!!

Cuando la Jefa, con la minuciosa organización que la caracteriza, avisó a Omar que estaríamos arribando al parador, según convenido, en algunos minutos más, éste totalmente desorientado respondió que “muchos de nosotros ya estábamos sentados ahí, disfrutando de los ‘sanguchitos’ de vacío”… Evidentemente otro grupo biker nos ganó de mano… y como dijo Mari, sabiamente: “Nos cagaron el vacío”. ¿Complot o casualidad? Los fantasmas empezaron a acechar la pedaleada nocturna…

A partir de ese momento, a los entusiastas deportistas se nos empezó a alejar la meta (los “sanguchitos”) cada vez más. Se notaban grandes esfuerzos faciales por disimular la decepción, excepto Mari que desbordaba de calentura y con razón. Además, seguramente temía por su integridad física, ante la horda de caníbales que la rodeaba… Ya eran cerca de las 22hs. y lo más proteico en el lugar eran los glotones mosquitos que nos devoraban…

¿Se estaba gestando una conjura biker contra la nocturna de SNSLC? A esa altura, una catarata de especulaciones espesaba el ambiente… Y sonaban los nombres de los primeros sospechosos…

Pero con la tenacidad, voluntad y disciplina de todo deportista, al llegar a la coqueta playa, emprendimos la desesperada búsqueda de otra opción gastronómica.

Después de algunos intentos fallidos – no era fácil para los tranquilos y desérticos locales culinarios, recibir intempestivamente a 23 ciclistas notablemente desencajados-, finalmente dimos con una parrillita donde se apiadaron de nuestra condición e inmediatamente dispusieron de una larga mesa, donde aparecieron los codiciados “sanguchitos” de vacío, papas fritas, bebida a discreción y la tan afamada como infaltable “jarra loca” de Oscar.

Era tanta la emoción, que las mozas, al llegar a la mesa con exquisitas papas fritas, eran objeto de piropos, promesas, fotos, etc…

Al promediar la cena, ya éramos todos amigos con la gente del lugar, inclusive nos tomamos varias fotos con ellos, que se sumaron a un ovacionado faking para Omar! Fue cuando surgió la “teoría del topo” ¿SNSLC tiene entre sus más selectos devotos a un infiltrado? ¿Un soplón encubierto forma parte de las altas esferas del grupo?

El atlético grupo biker se dispuso a emprender el regreso con una nueva motivación, por supuesto gastronómica: el helado de Centauro en Villa Elisa. Pedaleamos con gran energía y buena cadencia, no vaya a ser que cierre la heladería, ya era casi media noche!

Al apersonarnos masivamente en el establecimiento, los empleados que ya se habían sacado la indumentaria de trabajo y estaban juntando las sillas, “espontáneamente” saciaron nuestra necesidad de glucosa, llevó su tiempo, casi todos eran “cuartitos”.

Como dijo el Turco, observador, fue una salida prolija: “cada 20 km. una ingesta”, contra viento y marea, cumplido a rajatabla! Eso es disciplina deportiva. Mientras que la investigación del “topo” en SNSLC to be continued…

Gabriela ♥

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