Los Dos vagones

La pluma de hoy nacio de la inspiracion de un viejo amigo que resurgio de las cenizas, y milagrosamente aparecio en este hermoso domingo de otoño…..Gustavo Trillo…..gracias!!!!!!

Hacia como 10 kg que no salía con la gente de Se nos Salió la Cadena, cuando vi en la página: “Salida a los Dos Vagones. 110 km. Avanzado”

Eso de avanzado me tocó el ego y aunque la definición me quedaba grande, confirmé asistencia.

Primer Error. Porque inmediatamente después de confirmar saqué cuentas mentalmente y dije:

“ A Correas 35, a Bavio 45…no puede haber menos de 70 km sólo de ida!!”

Ahí fue donde recurrí a Mary que muy prolijamente me pasó un recorrido anterior…en millas.

Acá viene el segundo error: Porque parece que en la facultad de Farmacia  los alumnos pasan de millas a ºC; de ºC a Watts, de Watts a y hectopascales y de hectopascales a km. Sólo así se explica cómo yo sumaba 140 desde donde Mary sumaba 110.

Pero bueno, al grito de guerra de ¡ACTITUD! ACTITUD! que es marca registrada del grupo (y que no sirve para aliviar paspaduras de cola ni dolor de rodilla , sépanlo) ahí estábamos cerca de 30 ciclistas  , con le única promesa de empanadas calientes en el destino. Algo así como una zanahoria chica para un montón de burros (con perdón de los otros ciclistas)

El día amaneció húmedo pero despejado y pintaba lindo. Y allá fuimos..la clásica gomería ex Argentino, la YPF de 44 y 31, el cementerio quedaron atrás. Llegamos a Correas y la clásica pregunta: “Vamos por asfalto o por las vías”? Conociendo a los Senosa, sospeché lo peor. Así que hubo que sacar a relucir lo único que puede torcer un poco la locura del grupo, que es el amor a la comida: “Si vamos por las vías vamos a llegar tarde al morfi” alguien dijo y ahí nomas terminó la discusión.

Atrás quedó Correas, y también Bavio sin su característico olor a costillares al asador esta vez (¿pasamos muy temprano? ¿Se enteraron que pasábamos como un malón y decidieron suspenderlos?)

El camino estaba pesado y como todos saben, esa zona es una laaargaaa subida que nos puso a prueba. Al enfilar perpendicular a la 36, un vientito suave pero de frente puso a prueba los últimos músculos.

Fue así que cerca de la 1 PM llegamos a destino. Estuvimos a punto de mensajear “Estamos bien los 33” como los mineros, pero nos dimos cuenta que nos faltaban algunos para llegar a ese número así que no dijimos nada.

Entonando el mantra “Empanada, empanada” nos sentamos a comer. Las empanadas fueron empanadas, pizza, choripanes, y “sanguchitos” varios por supuesto humedecidos con cerveza y con gaseosa.

Cuando ya nos preguntábamos cómo hacer para volver con exceso de equipaje en el estómago emprendimos la vuelta. Y se cumplió la profecía: una pinchadura cada 7 ciclistas es promedio de salida larga. Les juro! Hagan la cuenta!.

Así que empezamos a volver lo suficientemente tarde como para pensar que se nos venía la noche por lo que el regreso fue a puro pedal constante  por la RP 36 hasta destino. Al ir llegando , las clásicas despedidas: gente que seguía a la Plata, gente a Gonett y el último montoncito a Villa Elisa (¿por qué esas despedidas parciales me parecen medio tristongas?)

Gente; a pesar de que mi regreso fue áspero por el nivel de salida, les digo: FUE COMO SIEMPRE UN PLACER ENORME SALIR CON USTEDES .

Gustavo

 

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