Loma Verde

RELATO A LOMA VERDE (PRIMERA PARTE)

Madrugada del domingo. El reloj marca las tres de la mañana. A DORMIR! Demasiado tarde para lo que vendría a la mañana siguiente. Loma Verde, 140 km son un pedazo, veo como estoy cuando me despierte y resuelvo. Mientras me duermo, reflexiono: 140km dice la página, pero ya lo sabemos siempre hay un alguito mas… ponen un alguito menos para que se animen algunos más, y encima se perdierón cuando relevaron el camino, 140 km …la pucha hay que pedalearlos, dale dormite mañana vemos. 7.15 hs, lejos de despertarme, salgo de la cama. Despierto, lo que se dice despierto, recién a la altura de Gomez, un par de horitas después. (Ya lo sé Eloy: Doblamos antes. Te entendí, doblamos antes de Gomez vamos a Domselar). El desayuno no digo que fue de un rey, ni de un mendigo, en realidad no sé de quién fue? Las manchas verdes de mi remera indican que mate hubo, por hábito habré tomado un vaso de agua con azúcar, algo que imagino me ayuda a prevenir calambres. En un intento por achicar distancia hago un llamado, -. Gustavo? Hola salen por 467 hasta la 36? –No sé, estamos llegando a la gomería con Rosario. – Ahhh bueno, ¿me avisas cuando llegues? – Si, si pregunto y te aviso. – Gracias cordobés. … – Doblamos por 28 para buscar a la gente de Gonnet. -. Listo, me mando para allá, voy a la gomería. 8.00 hs, Belgrano y 467, “La gomería” esquina indisolublemente unida a muchos de nuestras mejores momentos. Llegar es sonreír, es escuchar alguna cargada o lanzarla, a modo de bienvenida o de saludo. Que remerita se trajo el tipo che!, Epa parece estamos de estreno! . Lo que se nos ocurra, toda excusa sirve para macanear un rato, y ponerle al domingo esa impronta que nos caracteriza: Alegría, alegría del encuentro, alegría de salir a pedalear, alegría de sentir la vida sin teflón. En carne viva, esto no va en esta parte del relato, tiene que ver con el estado en el que quedaron nuestras partes pudendas al regreso, y no con la manera que tenemos de “sentir la vida”, sin entrar en detalles, ustedes me entienden. Así somos, ni locos, ni cuerdos…un grupo de personas reunidos en torno de un par de ruedas que salimos a sentir la vida cada domingo. Y este domingo sería algo especial, porque sentir la vida suele ser muy placentero, pero sentirla en nuestras partes pudendas, es otra cosa que embromar, de placentero nada! Como armando un fueguito se fueron arrimando al grupo, mas amigos en el camino. De nuevo la ceremonia de las bromas, las risas y la reiterada sensación de alegría por el encuentro. A pedalear se ha dicho, la ansiedad suele apoderarse de algunos que pretenden imponer un ritmo acorde a su estado anímico, lo que genera el reclamo de otros, si no menos ansiosos, seguro mucho más lentos: Che paren, nos estamos separando…achiquen achiquen!. Nadie da bola, con lo cual repetiríamos este ritual como un rezo laico durante las siguientes 8 horas. Nadie achica ni nadie se enoja, cada cual sigue pedal y pedal al mejor ritmo que puede, y todos contentos. He llegado a la conclusión que este ritual de los reclamos por , achicar, esperen, paren paren! Faltan los del fondo , es parte de la ceremonia que hacemos para distraernos y seguir pedal y pedal hasta nuestro destino. Cuestión que entre una cosa y otra, entre el achique, la espera, los adelantados y los demorados habíamos cruzado, casi sin darnos cuenta, la ruta 6. ¿Qué la dos ya la pasamos?. Uhh que bueno, estamos a un toque de Gomez, pero doblamos para el otro lado… para el lado de Domselaar, pero vamos para Brandsen, a la vuelta pasamos por Domselar, advirtió muy docto Eloy. Hasta las vacas lo miraron con cierta admiración, mira como sabe este tipo habran pensado. Estoy despierto, pensé sorprendido, me hidrato, un poco y listo… a pedalear. Entre tanto reflexiono: pedaleamos un pedazo y estoy entero, me pregunto, ¿pedalear dormido será la fórmula para evitar sofocones?. Tal vez si tal vez no…lo que es seguro que pedalear entre amigos no solo evita sofocones sino que además alegra el corazón… recauchutado en mi caso, pero corazón al fin. Brandsen, claramente no es La Vegas. Pueblo tranquilo si lo hay! Una Nada, nada de nada vamos a la, Shell sugirieron…está cerrada , vamos a la otra, …que otra? Otra Shell… que no era Shell, ni Esso, ni Ypf ni nada, una gomería  a medio terminar dos surtidores de combustible oxidados, unos galponcitos derruidos. Seran los restos del éxodo jujeño? Algunas chicas más que hidratarse necesitaban deshidratarse… sin entrar en detalles, pero con esa increíble capacidad de adaptación que tienen las mujeres, se deshidrataron en algún recóndito lugar, que de puro caballeros no preguntamos nunca donde queda o como fue la cosa, pero se las ve volver sonrientes. De repente, alguno emulando a Pinzon gritó: kiosquito abierto! . El oasis pensé. Allí fuimos como enjambre a recuperar energías, el hombre no salía de su asombro, los dioses están a mi favor! pensó. 40 locos comprando desesperadamente, gaseosas, turrones, caramelos, galletitas y cualquier otra cosa que pudiera ser consumida… Había llegado, por fin a ese rincón de la patria un instante de gloria, una alucinación, estoy despierto murmuro, el kiosquero…quedo absorto, pero el timbre de voz retumbaba en el pequeño recinto: “Tiene caramelos media hora?” fuera de toda duda, una bendición ¡… tras cuarenta años de espera, pudo, finalmente vender los caramelos “media hora” que tenia cuidadosamente guardados desde el año 1970… que alivio sintió ese hombre, gracias Eloy, alcanzó a murmurar mientras la turba se retiraba deglutiendo las preciadas calorías. A pedalear otra vez… Y ahora para donde?, A Loma verde, hay que meterle porque cierran los negocios al medio día y no vamos a tener ningún lugar donde comprar algo para comer…y otra vez el ritual, Paren!, Achiquen!, Igual vamos a llegar todos juntos no se paraqué se apuran? …aunque eso de “llegar todos juntos” estaría por verse.

LOMA VERDE II PARTE …

Loma Verde, pedal y pedal, las vacas observaban el espectáculo agolpadas en los alambrados como quien mira una obra de teatro en primera fila, falto que nos pidieran autógrafos . En algún momento hasta parecía que nos estaban contando, por si alguno se había atrasado…o vaya a saber uno porque, pero que se sintieron sorprendidas por el espectáculo no les quepa la menor duda. Otra! Otra!…una más y no jodemos más!!, alcanzaron a pedirnos al momento de alejarnos…otra! Otra!…se escuchaba a lo lejos, nosotros seguimos pedal y pedal sin reparar en los reclamos de las pobres vacas. Las lluvias dejan sus huellas, mejor dicho…los tractores que circulan por los caminos rurales después de las lluvia o en medio de ellas suelen dejar unos surcos bastante incómodos y dejan a su paso las marcas de las cubiertas prolijamente distanciadas a 10 cm una de otra, lo que le dio a esta parte del trayecto un no se qué? Viste?. Ahhhh papito!, hay que aguantar esas vibraciones calladitos y sin chistar…esos golpecitos dejan huellas y que huellas!!! Entre los huellones el cansancio que se estaba anticipando, alguna caída era inevitable, y así fue como resbalón mediante fueron al piso algunos, que por delicadeza evito nombrar,…solo podemos decir que hemos visto como de una 29 se cae de mayor altura… Pero lo de las 29 es una historia que merece un capítulo aparte. Sigamos con el recorrido,o recorridos…ya veremos. Pasamos los Samborombones, fotos en el puente, y más fotos y más ruido, un espectáculo dantesco observado por un pescador que junto con nuestros atuendos veía como huían los peces por tanto ruido… Un alegrón el tipo…gracias gracias por que no vuelve a loma verde y de paso siguen un par de km hasta la … cha lalora, parecía decir simulando una sonrisa. Él se comunica por celular para comunicarle a ella, que está todo bien , que no se preocupe, si, si querida, si amor, si si…a cada afirmación acompañaba con el característico movimiento de cabeza… sin percibir que estaba parado en un punto donde el camino se separaba, uno hacia la izquierda y otro a la derecha, El Hacha justito en el medio de los dos afirmando con la cabeza …a cada uno que le preguntaba si el rumbeado era el correcto, y el Hacha lejos de prestar atención a los biciamigos seguía meta que meta afirmándole lo bien que estaba, con la cabeza a su mujer. Total cada uno tomo uno de los dos caminos, lo que descubriríamos recién al llegar a Loma Verde , cuando advertimos que el último pelotón, había dejado de serlo. Llegamos primero, y el resto?, Donde está el resto?, Qué paso? Se habrán perdido?.-No imposible si venían adelante nuestro…qué los pasamos? no como los vamos a pasar si no los vimos? Estas seguro? Si estoy seguro, tendríamos que estar ciegos?. No sabíamos dónde estaban en ese momento pero si sabemos lo que pensaron al entrarse de la confusión, y de las razones de la misma. La familia del hacha encantada! , Gracias nene dirán ellos! Más hambrientos que preocupados por nuestro compañeros perdidos, a hurtadillas Mari con su mejor carita angelical empujo la puerta entreabierta del establecimiento multifacético preguntando está abierto?.- Estamos cerrando, repondieron. Ahhh , hay algún otro lugar por acá cerca? .-Mmmm no creo, a esta hora, no no esta todo cerrado, nosotros nos demoramos, estábamos cerrando cuando llegaron, si, si, intervino la esposa, esabamos cerrando cuando entraron. Ahhh,…- “ nos están esperando en lo de MAMÄ con el almuerzo servido” !!!. Con Mari instalada como cabecera de playa, comenzamos a deslizarnos de uno en uno, el hombre no había terminado de cortar los primeros dos gramos de jamón que ya tenía adentro del boliche a 15 personas haciendo cola. Andrea como la súper agente 99, susurraba de uno en uno “ Pidan despacio, demoremos hasta que llegue el resto “ la operación fue un éxito. “Avisale a tu mamá que me quedo” escuchamos al almacenero sentenciar, no de muy buen talante, y suspiramos de alivio. Ya instalados en unas mesas, entre jamón, queso, mayonesa, panes, gaseosas y demás. Llegaron , si , si, ahí están advirtieron. Llegó Vilmi, ahhh Vilmi, pura alegría, Miss simpatía del Loma Verde Rock, es poco… a esa altura se convertiría en vocera de los perdidos, fue dejar la bici y al unísono repetir : “ … No, no, si, si, no, si yo ya sé lo qué paso…si ,si ya sé, no, no, dejame, dejame, ya se me va a pasar… pero no me vuelve a pasar, no, no, si, si , yo ya se…” y se sentó!. Algo desconcertados por su extensa diatriba, el resto de los perdidos dio por bien argumentada la cuestión de los dos caminos, y después fue todo bromas y bromas. Esta pasara a integrar la lista de las anécdotas, simples y sencillas, que colorean nuestros salidas domingueras. Del almacén a la plaza donde se estaba organizando el “ loma Verde Rock” unos chicos estaban armando escenario, luces, sonido, indudablemente que la ilusión de llenar un Obras, algún día, estaba en todos y cada uno de ellos. El cuentakilómetros marcaba 78 km, y el tuyo cuanto marca 76 y medio, ahh el mío 78, desde casa… Mmm 78, 76 y medio, no hay diferencia. Había que volver …y pedal, pedal otra vez. Para donde vamos?. A Dommselar! Vamos tranquilos eh?, pero siempre hay una excusa para apurar la marcha, al venir el kiosco que cerraba, al volver una incierta amenaza de lluvia, la cuestión que otra vez la ceremonia, paren, achiquen, los de atrás…y poco a poco fue quedando atrás Loma Verde. Las vacas ya mas distendidas y mucho menos sorprendidas nos vieron pasar no con tanto interés como a la ida pero de todas formas fueron muy respetuosas para con nosotros,. Caminos rurales, huellas de tractor huellones, lo de siempre resbalones, algún que otro magullón pero nada grave, la típica escondida en algún matorral para deshidratarnos., y a seguir pedal y pedal hasta Dommselar. Los de la punta ya no tenían tanto apuro y los del fondo se agrandaron un poquito al ver que en la punta ya se sentían las consecuencias de las horas pedaleadas y sobre todo las horas en contacto con el asientito, Al final es para todos lo mismo…cuando se paspa, se paspa ni más rápido ni más lento: Se paspa!!.-

LOMA VERDE PARTE III. FINAL

Uhhhfffsss…Dommmselar, no es un centro comercial de la 5° Avenida, es una de las tantísimas estaciones del ferrocarril, abandonadas por ya no se sabe quien, ni como, ni por qué?, pero allí, están derruidas, viejos galpones firmes todavía como resistiendo, sosteniendo la ilusión de ser algún día lo que fueron otrora… circundadas por un verde predio convertido en improvisada cancha de futbol, plaza, centro cultural o en cualquier otra cosa que sirva como excusa, para mantenerlos en pie. Unos trozos de fierro oxidados, enganches de vagones, partes de de maquinas que ya nadie usara sirven para alimentar las fantasías infantiles de los lugareños. Quedaron allí, como muestras de un sueño, de las ilusiones que se perdieron, vaya uno a saber porqué?, en el infinito de la pampa…y allí estarán vagando, hasta que vayamos a rescatarlas. Sera?. Como verán, el cansancio hace de las suyas y andar por esos caminos nos hacen reflexionar, o por lo menos acompañar las piernas con algunos ideas y dejar de lado momentáneamente las incipientes paspaduras…aunque a fuerza de ser sincero, estas cosas que algunos pensamos al ver tanta desidia acumulada, también son paspaduras, que duelen y como duelen!. Foto, foto che!!. Dale que se viene la tormenta!…foto foto… Espera, espera, acomoda dos bicicletas que hagan de apoya la cámara y listo, no se va a caer! Bueno están listos? Vengan a la foto!!! Miren que va, el que no viene se queda fuera! Vamos vamos…Vos parado, no, no ehhh…sentarse!!, dale dale…uhyyy perdón, perdón, un par en cuclillas. Desde un matorral cercano, o algún paredón , se escucha el grito: …“ Esperen, esperen, falto yo!” , como si se tratara del novio que no llega a la ceremonia nupcial, la advertencia se hace carne en cada uno y se repite como un eco…Esperen, esperen, …listo! resulta la cuestión, el “fotógrafo” , después de acariciar la cámara, al grito de quietos, quietos!… apura el paso, y sorteando los más diversos obstáculos, para tener tiempo de llegar, sentarse, y acomodarse de la mejor manera posible, en algún lugarcito que le reservamos…y encima sonreír!. Ahora es el turno de otra parte del ritual fotográfico: Una más, por las dudas. Es el momento en el cual deslumbramos a nuestros circunstanciales espectadores, con toda la potencialidad de nuestro ingenio. Como una sola voz, hacemos escuchar nuestro cántico: “ Una más y no jodemos más…!.(Lo repetimos varas veces…) Una genialidad,. Sí, sí, dale, saquemos otra. De vuelta acomodarse, y los correte, dejen espacio, no salgo, dejame un poquito, nosotros parados, nosotros sentados, quietos que va!!! … click. Listo ahora sí, convencidos de haber inmortalizado el momento damos por concluida la ceremonia de la foto. Nos quedamos tranquilos. Todo este esfuerzo es para dar testimonio de nuestra presencia allí, en ese rinconcito de olvido. En Dommselar, se puede sonreír y disfrutar la vida, a pesar de los años y de los sueños rotos. Estas fotos son para nosotros algo de singular importancia, forman parte indisoluble de las salidas. La foto grupal. ¿Sera que nos sentimos tan reconfortados, que pretendemos inmortalizar esos momentos?… Seguramente que sí. Todo muy bien pero faltaban 50 y había que seguir. Para hablar de algo, y pasar el rato, terminamos repitiendo cada tanto las mismas preguntas con idénticas respuestas. El tuyo cuanto marca? Casi 100, ahhh el mío menos 98… casi igual, si pero vos donde lo pusiste?, en casa… ahhh que bolas, ya me lo dijiste en Loma Verde…Si, si ya te lo dije… Vamos, vamos, se viene la lluvia, grita alguno de los que todavía tienen un poco de ansiedad, ahora por llegar, antes por salir… Aunque esta vez, a decir verdad, la ansiedad de algunos, no fue correspondida por sus piernas y mucho menos por “las partes”, decididamente reveladas pidiendo a gritos un analgésico, una pomada, grasa de carro, betún o lo que fuere, para mitigar las molestias.- Las profundas e íntimas molestias! Con cada kilómetro recorrido el cansancio ganaba lugar, los silencios eran mayores que lo habitual, alguna advertencia sobre el estado del camino solo era una excusa para dar un llamado de atención y que nos distrajera un poco, pero lo que es una constante… la sonrisa siempre presente, de eso no nos cansamos. Concentrados en pedalear de la mejor manera para evitar los dolores, y seguimos pedal y pedal. Seguro que a esa altura cada uno imaginaba el placer inmenso de llegar a casa después de una jornada agotadora …pero para eso faltaría un buen rato aún, el reloj marcaba las 16.10 hs. Y seguimos dale que dale, ya ni ganas de preguntar ¿como va esa 29?, o ¿ cuál es la ventaja? Preguntas con las que , por reiteradas, casi agotábamos la paciencia de los nobeles propietarios…Cada tanto un: “ no falta nada,, ya estamos” . Epa, hicimos 134 km, y estamos aca…mmm esta clarito vamos a pasar los 150, faltara poquito para empezar el día, pero para terminarlo…y con el estado de nuestras posaderas, ni les digo!!! Hay que reagruparse, sorprendieron los de la punta…ellos los que no esperan, están detenidos…Esperando sin que nade les hubiera pedido, algo está pasando pensé. Fue mirarlos y entenderlo todo, hacía rato venían varios de ellos pedaleando parados …Mmmm clara señal de nalgas ardientes!!! .Buena excusa la de esperar al resto para darle respiro a ellas. Al rato, otra parada y lo que nadie podía prever ocurrió,… Una tímida voz inquirió: ¿te quedo uno de esos caramelitos..? Si, creo… respondió, con cierto aire de suficiencia, los estaba esperando, habrá pensado Eloy. Estaba exultante, por fin sus media hora tenían la reivindicación debida, los estaban reclamando POR FAVOR! Esas asquerosas bolitas negras, menospreciadas que soportaron las burlas durante horas, se sintieron cenicientas… a las 17.10 tanto fue así que desde algún rincón se alcanzo escuchar , en un desesperado intento por manotear uno…” a mí siempre me gustaron…”. Agotados los ahora preciados caramelos, seguía el turno de unas machucadas galletitas por los traqueteos del camino, ellas que habian sido rechazadas durante horas, también se sintieron idolatradas y deseadas… eran la única y última esperanza para algunos de ingerir un par de calorías, indispensables para recorrer los 10 últimos kilómetros. Creí ver una sonrisa dibujaba en cada una de ellas, al sentir el placer con el que las devoraban . Los de Villa Elisa para la izquierda, gritaron, City Bell a la derecha…. La despedida de buena parte del grupo, siempre tiene ese sabor de gracias, gracias por la compañía… el cansancio se hacía notar en los rostros de cada uno y ya saben para que insistir…en otras partes también se hizo presente , con mucha más firmeza y determinación… Nos dolía mas el culito que la despedida!!! Fuimos uno a uno despidiéndonos del grupo, una sonrisa, junto con el consabido nos vemos! Gracias! Lindo paseo eh?… Cada quien arribo a su casa como pudo. No lo puedo afirmar pero lo supongo, alguno habrá caminado un trecho, para llegar a casa. Las ancas maltrechas, de verdad doloridas y paspadas… Pero todos con la íntima satisfacción de la tarea cumplida! Estas cansado? Preguntaron en casa, y si bastante pero bien, respondí, con aire superado. Cuánto hicierón 152 km, conteste. Uhhh fueron hasta la c… de la lora..!!!…Casi, casi, a la vuelta…a Loma Verde… Ya en la ducha, reflexiono, después de estos 152 km bien ganado lo tenemos: Somos un grupo de c.. rotos!! Mientras disfruto ese momento, tarareo un tango y le cambio en algo la letra… (Música de Los mareados)

Esta día, amigos míos, el pedalear nos ha paspado…

¡Qué importa que se rían y nos llamen los culeados!

Cada cual tiene sus nalgas y nosotros las tenemos…

Esta noche las enfriaremos pues si no, no volveremos

a verlas más!!

Fuerte abrazo a todos los que compartimos esta deliciosa aventura de encontrarnos para pedalear juntos, un rato la vida. ¡Gracias!… brindo por ello !

Pablo Luchessi

 

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